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Beneficios de una hora de caminata semanal en personas con artrosis

Beneficios de una hora de caminata semanal en personas con artrosis

La artrosis es una condición que afecta a millones de adultos mayores en todo el mundo, limitando su movilidad y calidad de vida. Sin embargo, un nuevo estudio de Northwestern Medicine, en Estados Unidos, trae un mensaje de esperanza: una hora de caminata a ritmo rápido cada semana puede hacer una gran diferencia en la prevención de la discapacidad asociada a esta enfermedad. Esta simple actividad podría ser un arma poderosa para combatir los efectos adversos de la artrosis y ayudar a los adultos mayores a mantener su independencia. Este hallazgo se publicó en la ‘American Journal of Preventive Medicine‘.

La artrosis y la importancia de la actividad física

La artrosis, caracterizada por dolor o rigidez en rodillas, caderas, tobillos o pies, afecta a aproximadamente 14 millones de adultos mayores en los Estados Unidos. Aproximadamente, dos de cada cinco personas con artrosis desarrollan limitaciones de movilidad, y en su mayoría, esta condición afecta las articulaciones inferiores.

Los investigadores encontraron que una hora de actividad física semanal de moderada a intensa ayuda a los adultos mayores a mantener su habilidad para realizar actividades diarias como vestirse o cruzar una calle antes de que el semáforo cambie.

personas con artrosis

Impacto de la actividad física en la prevención de la discapacidad

La hora semanal de ejercicio redujo el riesgo de discapacidad de movilidad (caminar demasiado lentamente para cruzar de forma segura una calle) en un 85 por ciento y el riesgo de discapacidad en las actividades de la vida diaria (dificultades para realizar tareas matutinas como caminar por una habitación, ir al baño y vestirse) en casi un 45 por ciento.

Al cuarto año del estudio, el 24 por ciento de los adultos que no realizaron la actividad física diaria durante la hora semanal caminaban demasiado lentamente para cruzar la calle de manera segura, y el 23 por ciento reportaba problemas para realizar su rutina matutina.

Estudio y método de seguimiento

El estudio, llevado a cabo por Northwestern Medicine, es un importante esfuerzo de investigación que se extendió durante un período de cuatro años. El estudio se centró en la recolección de datos de más de 1.500 adultos mayores, quienes fueron seleccionados cuidadosamente para formar parte de este relevante proyecto en el marco de la Iniciativa Nacional de Artrosis. Los participantes provenían de varias ciudades de Estados Unidos, incluyendo Baltimore, Pittsburgh, Columbus y Pawtucket, en Rhode Island.

Aunque los participantes presentaban síntomas comunes de artrosis, tales como dolor o rigidez en las articulaciones de las extremidades inferiores, todos estaban libres de discapacidad al inicio del estudio. Este factor es fundamental ya que proporciona un punto de partida uniforme para todos los participantes, permitiendo a los investigadores evaluar más eficazmente el impacto de la actividad física en la progresión de su enfermedad.

La monitorización de la actividad física fue un aspecto crucial de este estudio. Para obtener datos precisos y objetivos, se utilizó una tecnología de seguimiento avanzada conocida como acelerómetros. Estos dispositivos permitieron registrar de manera precisa la cantidad de actividad física que cada participante realizaba. Los acelerómetros son herramientas sumamente útiles en este tipo de estudios, ya que proporcionan datos cuantitativos de los niveles de actividad física, eliminando así la posibilidad de errores o imprecisiones asociadas con la autoevaluación.

Los datos recopilados de los acelerómetros fueron luego analizados y utilizados para evaluar la relación entre la actividad física y la progresión de los síntomas de la artrosis en cada participante. Este enfoque riguroso y científico ayudó a los investigadores a obtener una imagen más clara de cómo una simple hora de caminata semanal puede marcar una diferencia significativa en la calidad de vida de los adultos mayores que luchan contra la artrosis.

Estudio y método de seguimiento del artrosis

Recomendaciones Finales

Las pautas federales sugieren que los adultos mayores con artritis deben realizar actividades de bajo impacto. Aunque estas directrices recomiendan al menos 2,5 horas a la semana de actividades de intensidad moderada para reducir el riesgo de enfermedad cardíaca y otras enfermedades crónicas, este nivel de actividad puede resultar abrumador para los adultos mayores inactivos con dolor en las extremidades inferiores.

Por tanto, el hallazgo de que una hora a la semana de actividad física puede ayudar a prevenir la discapacidad representa un objetivo intermedio de actividad física más accesible para las personas que actualmente están inactivas.

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