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Onfalitis en Recién Nacidos: ¿Deberías Preocuparte?

Onfalitis en Recién Nacidos

La onfalitis en recién nacidos es una situación que puede generar inquietud en los padres. ¿Es realmente motivo de alarma? Aquí te contamos todo lo que necesitas saber al respecto.

¿Qué es la Onfalitis?

La onfalitis es una infección que afecta al ombligo y a los tejidos que lo rodean, apareciendo comúnmente en los primeros días de vida del bebé (1-5 días). Aunque puede parecer preocupante, es importante saber que se trata de una afección manejable, siempre y cuando se atienda de forma correcta y oportuna.

El cordón umbilical es una parte particularmente delicada del recién nacido. Durante el parto y el contacto con las manos de los cuidadores, pueden llegar a él microorganismos que, en ocasiones, pueden provocar una infección. Esta situación es más probable cuando el parto ha tenido lugar en el domicilio, o si se han presentado situaciones como corioamnionitis (infección del líquido amniótico), una rotura prematura de membranas, o si los cuidados del cordón no han sido adecuados.

Los bebés más propensos a sufrir onfalitis son los recién nacidos en general, especialmente los prematuros, y aquellos que han experimentado situaciones como un paro sin buenas condiciones de asepsia, o una bolsa rota prolongada.

Onfalitis en Recién Nacidos: ¿Deberías Preocuparte?

Síntomas de la Onfalitis

La onfalitis puede manifestarse inicialmente con una serie de señales que no deben pasarse por alto. Un indicativo temprano notablemente preocupante es la emisión de un olor pútrido, desagradable y característico, notablemente distinto al olor usual del bebé. Este olor emana directamente del ombligo del recién nacido, proporcionando una primera alerta tangible de que algo puede no estar del todo bien.

Además del olor atípico, puede darse un cambio en las características de las secreciones del ombligo. Estas podrían volverse serosas, es decir, de una naturaleza similar a un suero, o viscosas, adquiriendo una consistencia espesa y pegajosa. En algunos casos, las secreciones pueden incluso mostrar signos de pus y sangre, lo cual indica la presencia de una infección activa y merece atención médica inmediata.

Otra señal visible es un enrojecimiento en la piel alrededor del ombligo, conocido como piel periumbilical. Este enrojecimiento puede estar acompañado de una maceración del tejido de granulación del ombligo. Este último término se refiere a una alteración en la textura y el color del tejido que todavía no ha terminado de secarse y cicatrizar por completo.

Estos síntomas, aunque pueden ser alarmantes, también son útiles para el diagnóstico temprano de la ontalitis en recién nacidos. Sin embargo, en situaciones donde los síntomas sean especialmente severos o persistentes, o cuando existan sospechas de una infección más grave, se deben tomar medidas adicionales.

En estas circunstancias, es fundamental la toma de una muestra de la secreción del ombligo para su análisis. Esto permite realizar un cultivo microbiológico, un procedimiento de laboratorio que identifica cuál es el germen específico que está causando la infección. Esto es esencial para poder aplicar un tratamiento antibiótico adecuado y efectivo.

Además, se podría requerir una analítica, que es un conjunto de pruebas de laboratorio que permiten evaluar el estado general de salud del bebé y detectar posibles complicaciones o alteraciones a nivel orgánico. Estos análisis pueden ayudar a identificar problemas graves a tiempo y contribuir significativamente a la elección del tratamiento más apropiado.

Síntomas de la Onfalitis

¿Es la Onfalitis Grave?

A pesar de ser una infección, la onfalitis no es necesariamente grave. Si es diagnosticada clínicamente de forma precoz y su evolución es leve, el pronóstico es generalmente positivo. Sin embargo, se debe prestar especial atención a su desarrollo, ya que puede llegar a ser «potencialmente mortal» si no se trata adecuadamente.

La curación de la onfalitis depende de la gravedad y de cómo esté siendo la evolución de la infección. El tratamiento puede ir desde una cura local con antiséptico, hasta precisar ingreso hospitalario con tratamiento antibiótico intravenoso en casos graves.

Recomendaciones Finales

Para prevenir la onfalitis en recién nacidos, es fundamental un buen cuidado y limpieza del cordón umbilical. Los expertos en pediatría desaconsejan el uso de povidona iodada, ya que puede afectar al tiroides en formación debido a su contenido en iodo. En lugar de ello, se puede recurrir. Si quieres saber mas información sobre la salud de tu bebe recién nacido, sigue viendo nuestro blog Noticiassalud

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