Saltar al contenido
Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

Presión arterial baja: un factor de riesgo para la muerte después de un ictus

presion arterial baja tension baja

El ictus, también conocido como accidente cerebrovascular, es una condición médica grave que puede tener consecuencias devastadoras y la presión arterial baja tiene mucho que ver.

Tradicionalmente, se ha establecido que la presión arterial alta o hipertensión es un factor de riesgo significativo para los ictus y las muertes asociadas.

Sin embargo, un nuevo estudio realizado por la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston (Estados Unidos) revela que tener una presión arterial baja también puede representar un riesgo igualmente importante de mortalidad después de un ictus.

Qué es la presión arterial baja

La presión arterial baja, también conocida como hipotensión, se produce cuando la fuerza que ejerce la sangre sobre las paredes de las arterias es más baja de lo normal. Esto puede deberse a diferentes causas, como, por ejemplo, cambios bruscos de posición, es decir, levantarse rápidamente después de estar sentado o acostado.

También puede ser causado por algunos medicamentos, problemas del corazón, deshidratación, entre otros factores.

Los síntomas de la presión arterial baja incluyen mareos, debilidad, visión borrosa, confusión, sudoración y desmayos. Si presentas estos síntomas, es importante que consultes a un médico para determinar la causa y recibir tratamiento si es necesario.

Es importante tener en cuenta que algunas personas tienen una presión arterial relativamente baja de manera natural, lo que no necesariamente representa un problema de salud.

Sin embargo, en general es recomendable tener una presión arterial en valores considerados normales, ya que esto asegura un correcto flujo de sangre hacia los órganos y tejidos de nuestro cuerpo.

La asociación entre la presión arterial baja y la muerte después de un ictus

la presión arterial baja

El estudio, dirigido por Hugo J. Aparicio, se enfocó en investigar la relación entre la presión arterial y el riesgo de muerte en pacientes que habían experimentado un primer ictus isquémico. Para ello, se analizó la presión arterial medida de forma ambulatoria en los 18 meses anteriores al evento.

Los resultados fueron sorprendentes. Se encontró que aquellos pacientes con una presión arterial media más baja, medida en el ámbito ambulatorio, presentaban un mayor riesgo de muerte después del ictus.

Este hallazgo contradice la creencia común de que solo la presión arterial alta es un factor de riesgo significativo para los ictus y las muertes relacionadas.

Factores adicionales que influyen en el riesgo de muerte

Además de la presión arterial baja, el estudio también reveló que ciertos factores adicionales pueden aumentar el riesgo de mortalidad después de un ictus en pacientes con presión arterial baja.

Específicamente, se observó que el mayor riesgo de muerte estaba presente en aquellos pacientes que tenían comorbilidades como el tabaquismo, enfermedad cardíaca, cáncer o demencia.

Estos hallazgos indican que las personas que han sufrido un ictus y presentan presión arterial baja, especialmente si también tienen alguna de estas comorbilidades, están en mayor riesgo de mortalidad. Estos resultados tienen implicaciones importantes para la prevención, diagnóstico y tratamiento de los factores de riesgo asociados al ictus.

Consideraciones sobre el tratamiento de la presión arterial después de un ictus

Las directrices actuales recomiendan el tratamiento de la hipertensión arterial después de un ictus. Sin embargo, ha habido debates sobre cuándo iniciar este tratamiento y si se debe tratar a los pacientes dentro de un rango normal, bajo o ligeramente elevado de presión arterial.

En el estudio de la Universidad de Boston, se identificaron casi 30.000 pacientes veteranos con un primer ictus isquémico a quienes se les había medido la presión arterial de forma ambulatoria en los 18 meses previos al evento.

Los investigadores realizaron un seguimiento de estos pacientes a lo largo del tiempo para evaluar los resultados de mortalidad por todas las causas y mortalidad cardiovascular.

Recomendaciones finales

la presión arterial baja

En conclusión, este estudio destaca la importancia de considerar la presión arterial baja como un factor de riesgo significativo para la muerte después de un ictus. Tener una presión arterial baja, medida en el ámbito ambulatorio, se asoció con un mayor riesgo de mortalidad, especialmente en pacientes con comorbilidades como el tabaquismo, enfermedad cardíaca, cáncer o demencia.

Para mejorar los resultados de salud de los pacientes que han experimentado un ictus, es crucial realizar un seguimiento adecuado de la presión arterial y tener en cuenta tanto la presión arterial alta como la baja como factores de riesgo.

Además, se recomienda enfocarse en promover estilos de vida saludables y brindar un tratamiento adecuado para los factores de riesgo comunes, como el tabaquismo, las enfermedades cardíacas y el cáncer. Procura hacer ejercicio y mantenerte en forma.

Esperamos que estos hallazgos ayuden a los pacientes, sus familias y los profesionales de la salud a comprender mejor las condiciones que pueden predecir los resultados de salud después de un ictus.

Al tener en cuenta la presión arterial baja y las comorbilidades asociadas, se puede mejorar la prevención, diagnóstico y tratamiento de factores de riesgo, lo que a su vez puede aumentar las posibilidades de recuperación y supervivencia en caso de un ictus.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *